jueves, 22 de junio de 2017

Si al abrir una sandía ves esto, ¡no la comas!

La sandía es una de las frutas más queridas por todos, especialmente en tiempos de calor. Además, tiene numerosos beneficios: hidrata el cuerpo, aporta vitaminas y azúcares, nos llena de energía... No tendría
por qué haber ningún problema.
Sin embargo, hace tiempo se hizo un descubrimiento escalofriante. Algunos agricultores comenzaron a usar un fertilizante que permite que las sandías alcancen un buen tamaño en mucho menos tiempo. Este fertilizante está hecho a base de forclorfenurón, una sustancia química muy dañina para la salud.
Lo que hace este compuesto es acelerar la división de las células de la fruta, para que crezca más rápidamente. Imagina los efectos que tiene sobre nuestro organismo cuando la ingerimos...
Hasta el momento no se ha demostrado que sea cancerígena, pero entre las consecuencias que se pueden presentar están algunos problemas de la piel y lesiones en el interior del estómago.
En China es legal usar este fertilizante, a pesar de la controversia que ha causado, mientras que en Estados Unidos se usa no sólo en la sandía, sino en los kiwis y las uvas.
Aunque en la vida cotidiana no es posible que sepamos con certeza de donde viene cada alimento que consumimos, este tipo de casos nos hacen ver que sí es importante que nos fijemos de dónde viene nuestra comida. Cuídate y cuida a los tuyos, ¡comparte esta nota!

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